viernes, 11 de febrero de 2011

De nuevo nos encontramos...



Sabéis, hace muy poco he tenido mi segundo encuentro con mi querido amigo – El Mar. Fue la segunda vez que nos vimos y así como la primera vez me seguía impresionando. No sé, es que para mí es algo maravilloso y tan especial. Creo que en el Mar se te abre algo que te deja cambiar tu rumbo de pensamientos y ya eres diferente. Ya lo necesitaba, y por fin, de nuevo estuve con el Mar, hablé, pensé y recibí energía especial que creo me ayudará a seguir adelante, cómo no!!

  
Ahora, quiero compartir con vosotros unas cositas que escribí. Es sobre mis impresiones del Mar. Podéis ver mi primer encuentro con el Mar y después el segundo también. Espero que compartáis conmigo la sensación que me da el Mar, si no, os deseo que las viváis como yo, porque es incomparable y algo divino.


Primer encuentro con el Mar (Febrero, 2010).

Era una mañana, una mañana en España. La chica se despertó y se levantó sin ganas, porque hacía frío y no quería dejar la cama donde se sentía tan acogedoramente y tenía ese calorcito tan agradable. Abrió las cortinas para mirar por la ventana – hacía un día gris y un frío indeseable. Ya el segundo día llovía. Se puso algo triste. Siempre le parecía que la lluvia era como si el cielo llorara y estuviera triste. Por eso no le gustaba. Siempre necesitaba un sol vivo para tener la luz en su corazón, como un fueguito que le inspiraba ir adelante. Sin embargo, a pesar de eso, ese día nunca lo olvidará, porque le regaló una cosa maravillosa – ella conoció el Mar. La chica sonrió porque sabía que pronto estaría cerca de él y conocería su presencia, ya no en sueño!!
A pesar de que llovía sin parar y el viento estaba moviéndolo todo, el Mar se presentó como algo hermoso e inolvidable. Las piernas ya no podían estar quedas en un lugar sino que corrían hacia la orilla donde ella vio algo inmenso y majestuoso, algo sin límites – el Mar. Las olas estaban inquietas precipitándose con prisa y mucha pasión para besar la arena, que se mojaba con su espuma blanquecina y fría de invierno. El Mar tenía un vestido de distintos colores: de blanco lechoso se convertía a un azul verdoso oscureciéndose hasta el gris negruzco de noche al alejarse hacia el horizonte. En unos ojos asombrados se reflejaba un tempestuoso mar y ella tenía unas sensaciones tan diferentes y contradictorias. Por un lado, le parecía muy peligroso, feroz y como si no quisiera recibirla, como si quisiera decirle que se fuera, pero por otro lado como si quisiera atraerla llamándola con su voz, que se escuchaba cuando chocaba con las rocas. Su corazón se llenó de alegría, de unas emociones hermosas cuando ella tenía algo nuevo, aunque para otros es algo normal.

Sí, estaba feliz, realmente feliz de abrir un mundo nuevo, que era una seňal de que le esperaba algo nuevo, una seňal para empezar una nueva vida! Ella siempre sabía que tendría amistad con el mar, por eso esperaba ese encuentro mágico con impaciencia. Ahora sí, ya sabe y sólo espera que pronto se encuentre con él de nuevo y ya no tiene ninguna duda de que le contará algo nuevo, le contará algún secreto más y le abrirá unos matices nuevos de vida. La chica tenía que irse y se fue no pudiendo dejar de mirarle hasta el último momento…. Adiós Mar, adiós Valencia...
 Sol. Cielo azul. Caminaba por el borde de la orilla tocando con los dedos la arena, mientras el agua le alcanzaba y tocaba sus pies. Primeramente estaba rodeada de gente, unos caminaban, otros se sentaban mirando al mar, y otros paseaban con sus perros... y un perro gracioso y tan travieso que jugaba a la pelota con su dueño, de repente se le acercó para saludarla, ella sonrió y con mucho cariňo le pasó la mano por la cabeza, sintiendo su nariz fría y mojada, pero se fue rápido porque tenía una cosa importante, una pelota echada por su dueño al mar!!!
Ella siguió caminando, se quedó sola, y disfrutaba de cada instante, respirando el aire y mirando al horizonte sensiblemente para guardarlo en su memoria, para no olvidarlo nunca. Ese día hacía muy buen tiempo y el mar era intensamente azul, reflejando un sol vivo y un cielo despejado. Se sentó en la tibia arena y se congeló mirando al horizonte, imaginando cómo si fuera yendo por su filo. Sin notarlo bajó la puesta de
sol. Cerró los ojos, estaba tan feliz, de verdad, pero a la vez triste, era una mezcla extraňa. Pensó en él. Después escribió algo en la arena y dijo al vacío: ojalá hubiera podido compartir este momento con él.
Se quedó pensativa. Dijo: “Hola, mi amigo Mar, Estoy aquí, de nuevo estoy aquí, contigo, sintiendo tu olor salado y escuchando tu murmullo”… Ahora estás tan tranquilo y te veo así como soňaba, así como te imaginaba a la luz suave del atardecer y regalando tu tranquilidad y misterio. Siempre supe que los sueños se realizan!
La chica miró al cielo y dijo: “Gracias, Dios!”, sonrió y de nuevo dijo al mar: “Sabes, ahora sé que cuando tenga un momento triste me acordaré de ti y de este momento que he vivido contigo y seguramente me surja una sonrisa infinita! Gracias a ti. Y no te digo adiós, sino hasta luego!

Nos encontramos de nuevo (Febrero de 2011).

                                                  Ella corrió y dijo: “Holaaaa”,
El Mar la saludó alegremente
y tan cariñosamente:
“Estoy contento de verte así sonriente”.
Ella estalló de emoción y
le preguntó: “Qué tal?”,
El Mar le susurró: “Esperándote”,
apresurando más y más su ola.
“Ah sí? De verdad, de verdad?”
Claro, niña, no lo dudes nunca,
Ya sabes, aquí estoy
Siempre dispuesto a regalarte
todo lo que ahora te doy.
 Sabes, Mar, te echaba tanto de menos,
Necesitaba mucho escucharte y tocarte
Sabes, Mar,
esperaba tanto nuestro encuentro,
ya tenía muchas ganas
de contarte mis cosas, sonreírte
y de nuevo olerte.
Ella se sentó,
tocando con los pies la tibia arena
Estaban juntos, en un silencio especial,
Le dejó mirar al horizonte,
en el camino del cual
el Sol se encontraba con el Mar,
Ya pronto estarán juntos
No hay dudas, se acostará,
y el Mar le cubrirá cuidadosamente
con su manta azul.
Ella seguía mirando mucho tiempo más,
En su cara apareció un brillo de lágrima
Estaba feliz, le volvió a hablar:
“Gracias, Mar, eres hermoso
y sabes que te quiero,
no me olvidaré de ti nunca
ni lo podría hacer jamás.



Espero que os haya gustado :)


Con cariño,
Sasha



PD: Quiero agradecer a mi amigo Ruben por ayudarme en las correciones de mi español en el texto J Gracias, Ruben!!!






lunes, 10 de enero de 2011

Nueva vida...

Había una vez, vivía una flor. Vivía en un reino bello de flores, lleno de colores vivos , impregnado de un aroma dulce y mágica, que atraía desde todos los rincones del mundo a esos seres raros que eran humanos, y si alguien se encontraba allá, ya estaba embrujado y cautivado para toda la vida. La flor tenía una vida normal de flores. Era encantador, suave, aromática y todo el mundo se maravillaba de su divina lindeza. ¿Qué necesita más una flor? Tenía sus cercanos y amigos-flores que eran muy importantes para ella, y ya no podía imaginar la vida sin ellos. Parecía que estaba la más feliz del mundo. Y de verdad, estaba muy feliz – viviendo en un reino de la belleza. Pero un día, el árbol grande y majestuoso que vivía cerca de ella y hacía nacer el respeto a él de su grandeza a todo el mundo, le dijo: “Pero, sí que eres hermosa, pero cuál es utilidad de tu hermosura, si no sabes el sentido de la vida?”. En aquel instante la sonrisa desapareció de la cara de flor. La flor estaba triste desde aquel momento. Los amigos no le entendían y decían que ella no valoraba el don que Dios le regaló – ser hermosa. Y la flor ya no lo reconocía, y ya estaba sóla en su mundo, el mundo de búsquedas, búsquedas del sentido de la vida. Día trás día la flor apagaba su hermosura, derramando unas lágrimas que caían al suelo como si fueran unos cristales puros. Una vez, un abejorro apareció ante ella para coger su dulce polen que brillaba y llamaba a él desde lejos. El abejorro estaba cantando graciosamente alguna canción. La canción decía cómo es bonito tener un día nuevo, para poder seguir disfrutando de la vida. Silbaba una melodía, tan contento y alegre, recogiendo el polen a mano. De repente, la flor dio un suspiro pesado. El abejorro no entendió qué fue eso, prestó atención pero - silencio, y siguió haciendo su labor. Después, escuchó un tintineo lígero como si fuera una canción de cuna. Prestó oído para comprender de dónde salía el sonido. Entonces vio un resplandor que se tornasolaba como si fueran unos verdaderos diamantes. El abejorro se sorprendió al ver que eran lágrimas de flor. Le preguntó: “¿Bella, qué te pasa? ¿Por qué lloras?”. “Nadie me puede explicar el sentido de la vida, no entiendo qué llevo con mi vida, por qué necesito y qué valor tengo”. “¿Y eso dices tú? Tan bella y clara que fue creada para regalar la alegría al mundo”, - se soprendió él. “Pero, no entiendo por qué soy una flor, y no una col, por ejemplo, u otro ser que es útil en este mundo. ¿Por qué soy justamente así como soy? Pues, eres abejerro, ¿y nunca has pensado en tu destino?”- le preguntó la bella. “Yo estoy contento, y nadie me hace estar feliz como lo hace la vida”-dijo entusiasmado él. “¿Sí? Si yo supiera qué es la vida....”. El abejerro le dijo sonriendo: “Niňa, pero mira alrededor, mira al cielo, mira al sol, mira cómo está la vida en todo, todo se mueve, todo está en pleno de vida, en cada trocito del mundo está la vida, en cada gota del agua sale la vida, de cada poro de la tierra sale la vida.... ¿Acaso, no lo notas? Todo es la vida”... “Pues, sí... “- dijo aburridamente la flor. La flor se quedó sola, nadie la entendía, ni ella misma. La flor se hacía más y más fea, ya no tenía ese aspecto esplendor sino las hojas brillantes se secaban cada día más y más. Un día se cayó y no podía levantarse. Inesperadamente, desde el cielo apareció una luz viva, la flor miró allá pero enseguida se cayó de nuevo por no tener fuerzas más... y desde allá apareció una paloma blanca. Se puso cerca de la flor y le dijo: “¿Por qué no cumples lo que tienes que cumplir?”. La flor débil apenas le respondió: “No soy útil...ya no puedo vivir así...”. ¿y qué puede hacerte útil? – le preguntó la paloma. “No sé... no sé, por eso esto me hace morir”. “¿Acaso, piensas que Dios te creó para que fueras inútil? Tienes que comprender una cosa – cada uno, escucha, cada uno tiene el sentido de la vida. Y no hay ningúno ser que fuera inútil. Cada uno había creado por realizar el plan de Dios, aunque pareciera una arenita entre las piedras, sin esa misma arenita no podría ser la vida así como es. Y si te regaló la vida, llevas gran sentido y valor para él. Recuerda esto y ve por el camino de Dios, él quiere verte feliz.”  Escuchando a la paloma, la flor se ponía más viva, cada su palabra, crecía en ella la vida. Al final, la flor se representó como era antes: bella, resplandor y feliz siguiendo realizando el plan de Dios – regalar al mundo la alegría.



viernes, 10 de diciembre de 2010

.....


Se me rompe el corazón
Me pareció que me echaron al buzón
¿Qué hago aquí en la oscuridad?
No quiero estar de nuevo en la soledad.

¿Acaso lo he merecido? ¿Por qué?
Ahora tengo un inmenso frío,
Se hiela mi dentro
Eso es lo que siento.

¿Acaso piensas que lo hice todo adrede?
Qué va, por cierto,
es muy doloroso estar atrapado en las redes
No sé qué hacer, ni  qué decir, ni cómo vivir
Después de perder todo lo que hacía por tí.

Si estuvieras en mi lugar, lo entenderías,
Pero sabes, te deseo de todo corazón
Que jamás estés en la misma situación
Que Dios te bendiga
Que seas feliz en toda tu vida.


Elsa & Fred

Hace poco ví la película que me emocionó mucho y me inspiró a escribir lo que vais a leer adelante. La película que me pareció tan bonita, tan sencilla y a la vez es tan signicativa - “Elsa y Fred”. Es una historia que nos demuestra que nunca es tarde para amar, nunca es tarde para soñar, nunca es tarde para que tus sueños se hagan una realidad, nunca es tarde para que las cosas se tranforman en algo hermoso. La historia se trata de unas personas mayores que se encontraron en el ocaso de sus vidas y tuvieron un sentimiento que podemos tener en cualquier edad – verdadero amor. Elsa es una persona alegre, divertida, y soñadora. Toda su vida tuvo sueño que tardó sí mucho tiempo en realizarse pero se cumplió al final. Fred es un hombre viudo que siempre vivió un modo de vida que podemos llamar “correcto”, por otro lado tan monótono y aburrido. Los dos se regalaron los mejores momentos de sus vidas. Elsa le hizo a Alfred creer, ver las cosas de distinta manera, y lo más importante reir y divertirse, abrirse y no poner a sí mismo en un marco de opinión pública. Mientras a Alfred le inspiró a realizar el sueño más querido de Elsa. Tal vez, no se puede describir en unas palabras todo lo que expresa esta hermosa historia, pero quiero creer en que cada uno de nosotros podría tener algo maravilloso en su vida.
Efectivamente, no entiendo cómo se puede vivir sin soñar, y es uno de aquéllo que nos hace ir adelante, imaginar, sonreir y creer en que en algún momento este sueño se hará tu parte, tu aliento, tu latido, tu esencia, tu luz - que ya no podrás entender dónde es sueño y dónde es realidad, ya que el sueño se hará tu realidad. A veces soñamos en las cosas que nos parecen inalcanzables, pero cómo se nos corta la respiración de sólo pensar en que pronto será realidad – así será, porque la persona que sueña y cree de todo su corazón en ello, lo tendrá, tarde o temprano, recordad que no hay límites ni de tiempo, ni de edad, ni de posición social, ni de circunstancias que pueden aparecer en vuestro camino, sin ninguna duda se transformará a vuestras vidas. Yo tengo muchos sueños, pero tengo uno que sólo pensar en que se realizará un día me hace llorar, llorar de felicidad, y estoy convencida en que algún día esta felicidad llegará a mi corazón, así como lo tuvo Elsa…


sábado, 30 de octubre de 2010

Confianza


Resulta que siempre escribo sobre las cosas que las llamo importantes, pues, creo que merecen que escriban sobre ellas. Hoy, quiero escribir un poco sobre la confianza, ya que es lo que tiene un gran lugar en nuestra vida. La verdad, no lo entendía muy bien, hasta que me chocara con ella, desde entonces entendí cómo es importante saber que nos confiamos uno al otro y cómo es necesario tener a la persona que te confíe y a que le confíes a ella.
La Confianza, el sinónimo es creencia, es decir, confiar es creer a alguien sinceramente, de todo corazón sin dudar. Como bien sabemos, cada persona es un mundo nuevo de sus emociones, sus pensamientos, sus sentimientos y sus creencias. Algunas personas son poco emocionales y no saben expresar bien sus sentimientos, cerrándose en su interior como si tuviesen miedo de abrir lo que tienen en su dentro. Hay personas que saben controlar sus emociones y cuando lo quieren se abren y cuando no lo consideran necesario no lo hacen. Otras, al revés pueden entregar todo lo que tienen dentro hasta a una persona desconocida, y lo más curioso lo necesitan hacer – es como echar sus cosas a las otras personas. Con eso quiero decir que hay razgos que no tenemos o sea los que evitamos, y eso nos hace ser personas, ya que todos somos diferentes. Pero, lo que no podremos evitar es tener confianza. Cada uno tiene confianza-creencia en alguien o en algo: en Dios, familia, amigos, pareja, en su mismo etc. Alguien podría negarlo diciéndo que no tiene confianza en nadie, y la verdad, hoy en día, hay muchas personas que algún día tuverion desesperanza y ya no creen en las personas, no creen en nada, por otro lado si pensar bien, decirlo así - no sería sincero, porque por lo menos una vez tuvimos la confianza. Puedo decir con cierta exáctitud que cada, cada persona tuvo confianza, pura confianza. Sí, tal vez, por unas u  otras circunstancias perdieron este sentimiento, pero lo tuvieron, es verdad. Por ejemplo, vamos a recordar nuestro niñez, porque, tal vez es la única época cuando nosotros tenemos una transparente confianza, ya que entonces todavía no nos chocamos con realidad de la vida?, que no ha destruido algunos sueños nuestros?. En esos tiempos nuestros corazones estaban dispuestos a recibirlo todo, y podíamos creer en todo, claro, en todo maravilloso sin tener ni una gota de duda de que sería exactamente así. Se puede decir sobre ello muy en general, pero hay unos ejemplos muy simples, que nos demuestran esto, os recordáis a vosotros, cuando con corazón lleno de inspiración y con los ojos que brillaban una inmensa ilusión, y la sonrisa no dejaba vuestras caras, esperaban vuestro cumpleaños, contando los días hasta que se cumpliera ese día que os parecía tan especial  porque sabíais que se realizaría algo en que creíais, cualquiera fuera regalo, pero justamente ese regalo vosotros queríais. O, recordáis cómo confiábais y creíais en que existía Papa Noel, recordáis ese sentimiento, no?.. cuando nos hacemos maduros recordamos esos momentos tan ingenuos con una nostalgia porque entonces nosotros éramos tan puros de corazón sin pensar en las cosas seriamente…al pasar el escalón de nuestra vida que se llama ‘niñez’ muchas personas están confundidos y se preguntan ‘qué hacer? Adónde ir? Quién soy yo?  Cuál es mi destino?”, aparecen tantas preguntas! Pero es bonito que seguimos confiando, sí, ya con cierta prudencia, porque con el tiempo entendemos que hay algo que no merece la confianza, pero seguimos. La confianza es ante todo creencia en tus fuerzas, porque al confiar a alguien, te hace más fuerte, ya que del otro lado sientes apoyo, cariño y seguridad. La vida es muy diferente, y tiene tantos matices, algunos son vivos otros son algo apagados, pero ojalá nunca perdamos este sentimiento. Por lo menos, yo pienso que es algo de aquello que nos motiva ir adelante. Claro, todos tienen su opinión respecto a ello, pero supongo que serán algunas personas que estarán de acuerdo conmigo.

martes, 12 de octubre de 2010

Quiero seguir con esta luz...

Era noche. Iba por la calle, hace unas horas ya terminó de llover, por ello el aire era muy puro y fresco. El cielo estaba muy claro y las estrellas brillaban como unos diamantes. Ella estaba mirando al cielo. Una lágrima solada cayó por su mejilla. “¿Qué ves allá? ¿Qué sientes? ¿Qué quieres?” – le dijo una voz desde nada, desde su mente “... “Veo la luz. Siento que quizá ve él también esa luz. La luz sin cual no puedo vivir. Quiero seguir con esta luz!”. Bajó la cabeza, iba pensativa. Llegó a casa, como siempre pasó el tiempo sola en su habitación con sus pensamientos. Tenía frío, se cubrió con la manta y así se durmió. Se despertó, le hizo despertar una luz muy fuerte hasta que le parecía que se podría hacerse ciega de tanta luz, era como una explosión. En un momento la luz se apagó, ella abrió los ojos y se encontró en un prado verde, lleno de flores silvestres que producían un aire dulce! Parecía un cuento. Era un prado muy espacioso, a lo lejos vio un árbol muy grande con gran corona. Alguna fuerza le atrajo hacia él, sus piernas ya iban sin querer hacia él, ya corrió. Tenía un vestido blanco que se movía tocando los pies descalzados que disfrutaban de bonita frescura y la suavidad de la hierba. Contenta se encontró bajo la sombra del verdor de árbol. Se echó al suelo y miró al cielo. Qué tranquilidad! Se le cortaba la respiración de emociones que tenía y la sonrisa apareció en su cara. De repente, escuchó una melodía, se levantó y miró de dónde salían esos sonidos mágicos. Fue adelante, se apresuró más y más, iba entre la alta y espesa hierba que le llevó a ella a un lago. Le vio a él. Estaba sentado en el andamio, su cabeza estaba alumbrada de la luz, él parecía un angel, SU angel. Su corazón se llenó de felicidad. Se acercó a él muy ligeramente y le susurró al oido: “Holaaaa! Te echaba tanto de menos! Dónde estabas?” él le abrazó y le dijo sonriendo: “Yo estaba aquí, esperándote”. “de verdad, de verdad?” “Tú lo sabes”. Se sentó junto a él, él la abrazó y ella sintió tanto cariňo, ya no dudaba, ya no sufría, estaba feliz.
El agua se movía ligeramente del ventecillo de noche. Ellos estaban juntos recibiendo el paisaje más hermoso del atardecer. Parecía que podrían ir por el hilo del horizonte y compartir ese momento tan lindo. Los felices pueden hacerlo todo, no hay límites, todo es posible. Sólo surge una pregunta: si es sólo un sueňo? Pero el sueňo más bonito del mundo! Gracias.

domingo, 3 de octubre de 2010

Recuerdos...

Recuerdo tu cara
Recuerdo tu voz
Recuerdo tu sonrisa
y ese sentimiento mirándonos los dos

Recuerdo tu paso
Tu manera de hablar
Recuerdo tus gestos
Tus ojos que brillan al hablar.

No me olvidaré de tu mirada
No me olvidaré de tu abrazo
Mi cuerpo está aquí
Pero mi alma – cerca de tí.

Guardaré mi mundo de cosas
Para que algún día lo conozcas
Mañana, pasado mañana o cuando sea
Será así como Dios lo quiera.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Te esperaré…

Te esperaré
En los aviones, trenes,
En pleno de los ríos montañosos
En pleno de los aves orgullosos
En diferentes lenguas,
De perfil, de cara,
Te encontraré dondequiera,
Y el tiempo, sabes, no importa!

Te llamaré,
Con susurro, sin nombres,
Sin “te quiero” pasado
Me siento tan a gusto en ello,
En pleno de los lagos nocturnos,
En diferentes lenguas,
Te encontraré dondequiera,
Y ser primera, sabes, no importa!

Corriendo por las olas, cierro los ojos
Te besaré, así como en aquella película
Y me ahogaré en la modesta alegría: Estás conmigo!
Mi querido…

Corriendo por las olas, cierro los ojos
Te besaré, así como en aquella película
Y me ahogaré en la modesta alegría: Estás conmigo!
Mi querido…

Te cantaré,
A todos oídos,
En las buhardillas de palomas,
Inadvertidamente – toda la noche,
En viradores finales,
En Ginebra y en Moscú,
Te cantaré,
Te cantaré!

Viviré como tú,
Fielmente y
Sin traiciones,
Qué sea frío e hielo,
Pienso que aquél
Quien no morirá de nosotros,
Respiraré por los dos,
Y ser primera, sabes, no importa!

Corriendo por las olas, cierro los ojos
Te besaré, así como en aquella película
Y me ahogaré en la modesta alegría: Estás conmigo!
Mi querido…

Te esperaré…


La traducción de Diana Arbenina.

Quién es esa ...

Quién es esa que sigue volando?
Quién es esa que sigue buscando?
Quién es esa que sigue creyendo?
Quién es esa que sigue queriendo?

Es ella
que no quiere dejar de abrir las puertas de esperanza
Es ella
que no quiere dejar de ver la luz que le regala tanta confianza
es ella
que tiene miedo de perder lo que le da ganas de vivir
es ella
que tiene miedo de caer de lo que no le permitirá sobrevivir 

Quién es esa que sigue rezando?
Quién es esa que sigue confiando?
Quién es esa que sigue gritando?
Quién es esa que sigue callando?

Es ella
Que quiere ser una chispa de la llama de su corazón
Es ella
Que no quiere ser apagada nunca y ser echada al buzón,
Es ella
Que cree que podría abrir un mundo feliz de sonrisas
Es ella
Que está convencida que no podría hacerlo si tú no le brillas.

Es ella
Que está dispuesta a alcanzar la montaňa más alta, para qué?
Es ella
Que está dispuesta a bucear al oceano con el agua más fría, para qué?
Para encontrarlo a él, porque sigue y seguirá hallándole…

Dios mío, ayúdale a abrir la verdad
Dios mío, no la abandones en la oscuridad…


lunes, 27 de septiembre de 2010

Sigo aquí...

Sigo aquí
A miles kilómetros de tí,
Sigo aquí
Veinticuatros horas del día pensando en tí
Sigo aquí
Andando por las calles donde no encuentro lo que perdí
Sigo aquí
Respirando el aire dulce donde acecha tu alma tan cerca de mí.


Sigo aquí
Navegando en profundo del corazón eligiendo entre Sí o No,
Sigo aquí
Perdiéndome estando entre el Pasado y el Futuro,
Sigo aquí
Donde tenemos que eligir entre un Instante y una Eternidad
Sigo aquí
Sea lo que sea creyendo en la FELICIDAD.

Sigo aquí
Tonta, loca, y tal vez algo sencilla
Sigo aquí
Fuerte, débil, y hmmm siempre buscando una maravilla
Sigo aquí
Feliz, triste, a veces cansada ya
Pero sigo aquí
La que al final queda con su fe, esperanza que le brilla.



sábado, 25 de septiembre de 2010

Los sentimientos...


Es interesante pero qué increíble que tengamos cada uno los sentimientos, verdad?.  Sobre ello me gustaría escribir ahora. Si pensar bien, qué haríamos si no tuviéramos los sentimientos: cómo podríamos definir lo alegre y lo triste, lo bueno y lo malo, lo impresionante y lo insensible, todo parecería sin sentido y seríamos indiferentes como los peces que suelen callar sin decir nada. Ni podríamos expresar nuestras emociones, las que tienen una relación estrecha con los sentimientos: cómo podríamos expresar sonrisas o lágrimas, felicidad inmensa o melancolía silenciosa, todo parecería igual.
Los sentimientos es una de las cosas sin cuales el hombre no puede existir como un humano, eso demuestra que somos humanos que tienen alma y corazón y no sólo instintos primitivos.  Los sentimientos son diferentes y eso nos permite tener una vida variada, porque lo que sentimos influye directamente a nuestras vidas y ella se cambia dependiendo de qué sentimos en uno u otro momento. Los sentimientos tienen una fuerza y capacidad de cambiarse como lo sabe hacer el camaleón cambiando los colores: podemos estar tristes y por ejemplo yendo por la calle, de repente tu tristeza puede ser convertida en una alegría, una alegría sencilla al ver a un sólo niño que te sonríe y los ojos de cual expresan una immensa honestidad y sinceridad, entonces ya no puedes evitar la sonrisa y la vida se cambia en este momento porque el sentimiento se convierte en algo diferente que has tenido apenas hace un instante. Los sentimientos nos ayudan a seguir yendo adelante o al reves nos impiden de hacer los pasos.
 La Alegría – es un sentimiento que decora a nuestra vida, un sentimiento que nos regala los mejores momentos.
La Felicidad – es un sentimiento que está en un filo, y la alegría está cerca de la felicidad, pero la felicidad es un sentimiento que nos hace vivir, es un sentimiento cuando lo gris está muy lejos de tu vida, y en el momento cuando sientes felicidad, no piensas en algunas cosas de vida, sino sólo disfrutas del momento y te parece que el mundo no tiene final y tú eres capaz de conquistar la estrella y entregarla a la gente para que siente esta felicidad también, porque es unos de los sentimientos más bonitos.
La tristeza – es un sentimiento-reflejo de la alegría. Por mí, es un sentimiento cuando el corazón como si se apaga y no tienes fuerzas para levantarte e ir hacia la luz que te ofrece la felicidad. Tal vez, os parecerá que ahora diré una cosa incorrecta, pero estáis de acuerdo que si no tuviéramos la tristeza no podríamos apreciar así como la apreciamos – la felicidad. Porque no podríamos comparar lo triste y lo feliz. Así que de lo triste hay que sacar lo positivo también, vamos a pensar que después de este sentimiento, sin ninguna duda, será algo alegre, porque la vida es de rayas, cuando tenemos rayas blancas y rayas negras, pero siempre regresamos a los momentos cuando estamos justamente en las rayas blancas.
El dolor – el dolor como un sentimiento – este es un sentimiento cuando tu alma como se pierde en el profundo de tú mismo, se pierde en un abismo de ‘nada’ donde no existe el sentido y te arrastra abajo, tu cuerpo lo intenta de resistir, pero eso te hace sentir aún más dolor. Cuando sientes el dolor, te parece que ya no sobrevivirás, que ya no aguantarás y te ahogarás de no tener los latidos vitales de tu corazón….pero sabéis, lo positivo es que siempre, siempre tenemos salida, y siempre aparecerá la luz en el fin de tunel. Dios te sacará de todos los problemas y su amor curará tu corazón.Hay otro sentimiento que merece la atención es la inspiración. Es un sentimiento que increíblemente nos hace sentir lo mejor de lo que sentimos y sentiremos.  Digamos que es una mezcla de unos otros sentimientos – alegría, felicidad, esperanza, tristeza y desesperanza también, eso depende de la persona – a algunas les inspira los momentos felices de nuestra vida, a las otras al reves. Pero la inspiración nos hace crear a todos, y si no tuviéramos este gran sentimiento no tendríamos en este mundo - la música, la poesía, el ARTE – en una palabra no tendríamos las cosas que lo hacen hermoso a nuestro mundo y sin cuales todo sería sin colores.
Hay otro sentimiento muy importante, claro, como bien adivináis es el amor. La verdad, ya no existiría el mundo si no tuvieramos el amor. El amor es un sentimiento que tiene muchos matices de esos otros sentimientos que se juntan y crean este gran sentimiento – bondad, felicidad, confianza, esperanza, deseo, pasión, locura, responsabilidad, disponibilidad de entregar todo lo que tienes, inspiración, sueños, nostalgia, caridad y misericordía se puede continuar la lista más y más, pero nadie podrá negar que sin amor no podríamos existir. Este sentimiento puede llevarnos tanto a la felicidad como a bajarnos de donde intentaremos de salir para encontrar nuevo amor. El amor, es una cosa tan conocida y al mismo tiempo tan desconocida, que tienes tanta ganas de recibirla y por otro lado te parece que ya no la tendrás. El amor es algo que nos hace vivir.
Terminando ya, quiero decir que efectivamente hay muchos sentimientos que se enlacen como si fueran esas finas ramas de uva, son tan distintos, que no se parecen nada y se parecen tanto, pero hay una cosa que une a todos los sentimientos es que con ellos sentimos la VIDA. Los sentimientos es una expresión de la vida.